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RELATOS, HISTORIAS,  NARRATIVA CORTA...


CYNTHIA AL PAÍS DE LAS MARAVILLAS.

Cynthia, de cabello lacio algo castaño, cuerpo esbelto algo pasado de peso, muy deseable a cualquier paladar, alta, de ojos cafés claros, ojos más claros a los cafés normales pues tornábanse amarillentos con las luces enfocadas directas, de tez blanca algo canela por lo bronceado de su cuerpo. Hija de un taxista menos que mediocre, un ebrio esquizofrénico que cada mañana llegaba molesto de trabajar toda la noche, golpeaba a Leticia su madre y aveces también a ella.

La golpeaba por cualquier tontería pero vah! a la final creo que se lo merecía, ¡a fin de cuentas creo que se lo merecía! en ese entonces yo no pensaba eso de mi madre pero luego! pero luego! vaaa, mejor pídeme otra cerveza, porfavor - eso es lo que me dijo la noche en que por primera vez la vi ebria, era Cynthia, la prostituta más osada del cabaret de la esquina, Cynthia, seguros todos estábamos que de no tener las piernas tan abiertas hubiese ella triunfado como artista de películas o videos musicales ¡o por lo menos en telenovelas! lo cierto es que su habilidad era exuberante, lograba con su cuerpo hacer lo que se le placía, eso nos constaba a todos los muchachos y viejos del barrio, claro, a todos los que asistíamos a aquel prostíbulo! y desde esa noche también me constaba a mi, vaya que disfrute mi momento de gloria, lo disfrutamos ella y yo ¡creo pues como declaro, ella me brindo el honor de embriagarse conmigo aquella noche! 

En aquel entonces uno tenia que asistir tres veces o más por semana con todo el dinero de la mesada en el bolsillo para poder conversar siquiera con aquella diva, esque es hermosa, uno tenia que esforzarse algo para poder disfrutarla, eso sin contar la bola de guambras que ella se les tiraba gratis “siempre y cuando sean cocos” decía, jeejje, era Cynthia, Kassandra, Jhenny, Afrodita “la exótica” y nose que patrañas más, lo cierto es que dos semanas antes de cumplir los quince tubo que largarse a buscar trabajo porque su padre no le daba para nada, su madre se había largado con un policía corrupto que asalto un banco y huyo a quien sabe donde, esa era su historia; eso lo supe esa misma noche luego de una botella de vodca, luego de llevarla a la habitación (de cuatro por tres) que alquilaba por el centro histórico – mi casa la vendí por loca, por tonta, no... si, si! fue por necesidad – dijo, y yo le pregunte torpemente igual de ebrio que ella ¿que necesidad? – de dinero de que más vaa ser! por necesidad, porque el viejo al morir solo dejo deudas – con eso supe que no tenia ya padre y su madre quien sabe si viviría, días después me entere que ella vendió la casa cuando la engañaron con un viaje a Estados Unidos, donde ella desea triunfar hacerse de un gringo con plata y pasar el resto de sus días, bonito el sueño, la cuestión es que su novio luego de fornicarla, en todos lados y por todos lados, se pago su pasaje y se largo dejándola, eso lo supe después! porque esa noche le pregunte sobre el resto del dinero, pues no se abra gastado todo en deudas o cosa superfluas y ella me respondió agresiva y me echo de su obscuro cuarto.

La historia de su vida, una basura, como su personalidad, una basura! pues se la pasó casi dos semanas evitándome cada noche en el prostíbulo. Tuvo que ser un lunes de poca gente, un lunes de esos raros que no encajan con la quincena o fin de mes, para que pueda abordarla nuevamente – nada personal, si! nada personal! – me dijo a manera de disculpa, así que le invite un trago y le dije que no había problema, tomamos un par de tragos, conversamos un par de cosas tontas y se marcho con un muchacho con el que se coqueteaba desde rato. 

Al día siguiente y para amanecer miércoles recuerdo, fue cuando creo la empecé a querer y creo ella me empezó a querer, en una forma tonta! parecía existir una relación. Conversábamos de todo, entre trago y trago, canción y canción, ella me preguntaba sobre mí, y yo sobre ella, fue entre esas charlas sin sentido cuando me contaba sobre su vida. De lo que se ella luego de perder el dinero de la venta de la casa, entro a trabajar de secretaria, aquí se dejo de todo con su abogadito con el que trabajaba, mismo que termino en la cárcel por vínculos con falsificaciones de registros aduaneros y narcotraficantes, de documentos y todo; ella mismo me confesó ebria que nadie nunca sabría su verdadero nombre, este abogado, luego la seguía recibiendo en la cárcel y regalándole dinero a cambio de favores, su cuerpo esbelto y cosas así; cada visita tenia que venderse a narcos y parecidos, de todos sus ofrecimientos lo único que logro fue eso, el contacto con el traficante de chicas más reconocido de Portugal y norte de África, este la llevo por un par de países vendiendo su cuerpo, recuerdo su sentido del humor cuando en son de burla dijo: - pero los años no pasan en vano, a los veinte años ya tenia las partes muy deformes al diseño original - , entonces la dejaron en este cabaret, donde aun continua asiéndose buen dinero todos los fines de semana, planea buscarse el mismo viaje que pensaba, incluso había escuchado sobre cierta cirugía para reconstruir su entrepierna, esos eran sus sueños – al final una muerte privada quizás - terminaba diciendo cada vez que me hablaba de sus planes, no los había perdido a pesar de todo; aún cantaba, y cada noche disfrutaba y deleitaba al público con sus baladas a lo gringa, aunque el público ni entendía ni nada pero igual ella y sus aperturas espontáneas de piernas nos deleitaba a todos; seria capas de convencer a cualquiera con sus encantos, díganmelo a mi! que la semana pasada me encontraba de chofer de ella por toda la ciudad, persiguiendo a escondidas a su madre que la andaba buscando, era obvio que luego de cinco años ni siquiera la reconocería, sí creo que fue por los años o por la borrachera que se jalaba cuando fuimos por ella; les cuento, sabíamos donde se hospedaba (Leticia la madre de Cynthia), así que fuimos a esperarla, pero llego totalmente ebria y semidesnuda, con su novio manoseándola al aire libre, y casi frente a nosotros, así que Cynthia, la pobre de Cynthia tubo que tirarme del brazo y llevarme a jalones del lugar antes de que su madre la reconociera, esa noche si que nos embriagamos; pasamos por la licorería de la avenida cívica por una botella de vodka (que a la final resultaron siendo dos) y fuimos a su nuevo departamento; esa noche me lo mostraría, departamento!, haber, eran como dos habitaciones, una era el dormitorio, la otra la sala comedor, con una división intermedia de azulejos que servia como mesa de desayuno –mira, tiene cocina, baño y sala y dormitorio, es lindo no!– me dijo cuando llegamos, como intentando distraerse de lo que había pasado minutos antes –dame las botellas, aquí guardo algo de jugo de naranja – incluso había comprado una nevera; almenos yo supe ese instante que el dinero de su trabajo no se lo gastaba en drogas; al volver prendió la grabadora y sirvió dos vasos con el brebaje; me preguntó cuanto me debía de las carreras con el auto o algo y le respondí que nada, que no se preocupara!; después de todo ella me lo pagaría alguna noche o quien sabe quizás esa misma noche pensé, pero no pudo terminar la primera copa antes de que sus lágrimas se vertieran sobre la misma, ¡escena tan torpe, y yo allí!, me acerqué intente abrazarla pero me rechazó, entonces empezó a decir que aún quedaban para ella los recuerdos de ternura y seguridad de hogar que tubo o se imagino tener cuando niña (dijo algo así creo porque no lo recuerdo bien), que aún guardaba esperanzas de que todo mejoraría, pero nada, nada de nada decía; según ella todo eso termino cuando expulsaron a su padre de la policía tras descubrir que era un agente dee la misma CIA (porque su padre tenía un doble empleo); según ella: siempre fue criada para vivir en estados Unidos, siempre después de dos botellas de vodka lo repetía (yo lo sabía), repetía eso y lo preferida que era para ella esa bebida, lo gritaba incluso, aborrecía a viva voz a los pendejos de piel cobriza y a los negros con cada borrachera; yo jamás se lo dije pero siempre pensé que ella tampoco era del todo blanca que digamos, igual se les entregaba a cualquiera de esos que cargaba quince o veinte dólares en el bolsillo; eso sí! y lo que me agradaba de ella era que podía subir la taria repentinamente a cien dólares dependiendo del aspecto del usuario, se los replicaba en la cara aveces, fue así como la conocí, cuando un puerco negro la ultrajaba saliendo de la habitación donde habían estado; los muchachos, yo y el guardia/cantinero (que era negro), tuvimos que acolitar para que no se maten todos con los tres negros más que le esperaban al negro en la mesa de junto; una basura de noche fue esa!, aparecieron revólveres, cartucheras y todo, quien sabe cuantos muertos hubiesen habido de no haber sido porque la intendenta se encontraba realizando batidas esa noche (llego justo a tiempo); y la tonta sin papeles! en ese entonces ella tenia como diesiciete años, ella (Cynthia) no huyó porque ¡el idiota! que cargaba el revolver le había dicho que con “el” no había problema, que era policía o algo, a la final se la cargaron igual. 

Luego de aquello, regreso el año pasado como si nada; la semana pasada celebramos su cumpleaños veinte; lo recuerdo porque cumple el mismo día que yo, es lo único de lo que puedo estar seguro. Recordamos todo eso con la primera botella, para la segunda aún guardábamos algo de jugo de naranja, muy poco pero eso no importaba! lo que ella quería era embriagarse, olvidar creo!; se levantó, con su trasero ondulante, fue por el jugo y la otra botella y continuamos recordando.

Cynthia, asa noche se desnudo para mi, no su cuerpo de nuevo, sino sus sentimientos! su historia. Luego de la partida de su madre su familia se despedazó, al parecer más de lo que ya estaba, dijo que su madre se marcho con un policía amigo de su padre y que lo último que supo de ella es que volvería a la ciudad; en fin, luego ella encontró un par de amigos que la introdujeron en el mundo de las drogas (a parte de sus genitales claro!), su padre la descubrió y la golpeo muchas veces sin darse cuenta que eso solo afectaba más las cosas. El día en que huyo de casa: -el maldito se atrevió incluso a refregarme su miembro entre las pantorrillas – frenando su llanto limpiaba sus lagrimas contándome, el tipo había estado ebrio o algo así; ella luego de ya no poder resistirse al tipo, ella le había recriminado que fuera con la muchacha a la que le entregaba todo su dinero, causa por lo que le abandono su madre; Cynthia se había enterado de eso por una carta que su madre le dejo antes de marcharse, pero ella nunca hablo de eso -el infeliz la engañaba con chiquillas colegialas que le ofrecían sus cuerpos a cambio de carreras en el taxi, ¡claro! por eso le gustaba el turno de la noche, eso a parte de porque no tenia los documentos en regla – el viejo había intentado violarla antes de salir a su trabajo de taxista, la había golpeado, peor aún cuando ella le había dicho que huiría con el muchacho de largo pelo que el viejo odiaba, y trababa de homosexual -cosas así! a mi se me hace que el viejo era el homosexual y no mis amigos- ella le había contestado, también que hace tiempo que tenia sexo con el muchacho y que ella sabia que nada que ver con los prejuicios con que lo juzgaba –cuando me volvió a golpear tuve que patearlo en las bolsas y huir de esa maldita casa – mientras lloraba y servia otro trago me contó.

Mísera su vida!, ella sola tubo que volver a casa, luego de enterarse por los noticieros que encontraron muerto a su padre junto al taxi que conducía (relataban con énfasis poético las circunstancias) al parecer se trato de alguna venganza pues no le robaron nada, al parecer, fue una venganza entre mismos taxistas, pues ninguno de sus compañeros de trabajo se dio por enterado de su muerte hasta catorce horas después, sin duda se trata de alguna venganza amorosa pues encontraron incrustado el cadáver del taxista por un palo de escoba y bla bla bla...

Los resultados de la autopsia que le entregaron cuando fue a retirar el cadáver indicaba que el palo de escoba le fue introducido por el ano y atravesó su estómago causándole la muerte, eso aparte de un contundente golpe justo en medio de los ojos que al parecer lo dejo inconciente -las ataduras en sus manos indicaban que se resistió, creo que se lo merecía, ¡a fin de cuentas creo que se lo merecía!– dijo Cynthia antes de arrodillarse a vomitar en “la nueva salita” mientras yo retiraba la alfombra e intentaba buscar el basurero; la cargue a su cama y volví yo al mueble para ver si dormía también.

Al día siguiente, le compre un par de pastillas para el dolor de cabeza y un botellón de agua, en la tienda de enfrente para cuando despertara; para mi, prepare unas palomitas y prendí el televisor mientras esperaba. Al despertar Cynthia, sin decir una palabra tomo las pastillas con un vaso de agua y se recostó nuevamente (al menos no me había echado), yo no me atreví a decir una palabra, solo baje aún más el volumen del televisor, pensando en que haría yo el resto del día si no tenia nada que hacer desde que me despidieron de la ferretería que administraba, preferí quedarme y esperar. Al poco rato encontré un panfleto de poemas o algo así, oprobios para cadáveres, violaciones necrofílicas y cosas, uno decía algo como:

Katiuska 811010.0

Canta mi eco musa diva mia
cuando la tierra golpea las lagrima
intimidando y reprimiendo mi esperanza
canta, alábame, yo sabré que nunca fuiste mía.

Observando sin reproches
sin consuelos
amor profesional, todo por diez mil
sin lamentos, no remorderse.

Diva, musa, la mejor
sin amor.

Canta melodiosa ahora
canta, mata
mi diosa, mi dolor
melodiosa grita
apasiona mi cuerpo
como hasta ahora, por siempre...

Luego de una siesta, ya en la tarde, al recordar lo que Cynthia relataba de su vida, pude darme cuenta de la gran relación que hubo entre ella y yo desde antes de conocernos; pero que pensaría ella, si le contara que yo fui el que mando a matar al maldito taxista pedófilo ese, que resulto sin saberlo ser su padre. Pero bueno, allí estábamos, ella había despertado y preparado unos tallarines en salsa de tomate con champiñones. Luego de la cena, ella quería ir a buscar a su madre; le dije que no valía la pena, que se olvidara de aquello, pero no, ella ya no deseaba volver a su trabajito jamás, -a la hora que te me ahuevas- me dijo y continuo: -me lo hubieras dicho antes- ; yo le respondí sin saber: antes de que? y como era de esperarse de Cynthia, no respondió y se lanzó a besarme, típico de su buena escuela. Apenas terminada su forma intransigente de amor, se vistió y me lanzó mi ropa para apresurarme a salir.
Esta noche fue larga como ninguna; primero fuimos al hotel a ver a su madre, como no estuvo tuvimos que irla a buscar por todos los bares del centro, del norte, y por último al sur de la ciudad, fue la madrugada de hoy cuando por suerte, mejor dicho, por mala suerte la encontramos. Yo jamás habría imaginado que Cynthia bajaría del auto y mataría a su madre y acompañante a quema ropa de esa forma, yo nisiquiera sabia que Cynthia tenia una arma; ella si sabía que el acompañante de su madre era un cajero de banco corrupto, luego yo supe que el tipo alteraba depósitos a una cuenta fantasma y tenia un buen dinero. 

Cynthia subió al auto luego de matarlos y aquí estamos, conmigo de cómplice, huyendo del país a quien sabe donde. Al medio día solo pare para comprar algo de comida, luego le pregunte sobre que pensaba, sobre que pasaría ahora, sobre que haríamos ahora, que pasaría con su departamento y todo?, ella solo agacho su cabeza a mis piernas, bajo mi bragueta y lo hizo bien, cuando termino busco la maleta que había arranchado al amigo de su madre y me mostró el contenido, tenemos suficiente dinero para viajar a Sudamérica; hasta ahora todo va bien, acabamos de comprarle un cupo en barco para Venezuela a un marujo y saldremos de madrugada; Cynthia ahora escribe cartas a sus amigas del cabaret mientras yo prefiero relatar medio dormido mi fechoría a cualquiera que me haya conocido despidiéndome por ultima vez de este país.

Portugal 09/99/06
Diosbalac.


Por Diosbalac
 diosbalac_999@redsatanica.com 

  MY BELOVED DARKNESS & VIA NOCTURNA
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  ® 2007

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