<Atrás

HISTORIAS,  NARRATIVA...

Las Góticas de Temuco


“No dejaras a una bruja con vida”
(Cita de alguna parte de ese resumidero de mentiras que llaman Biblia”)


Fue Nubia S, la líder del singular grupo de chicas de quienes voy a continuación a narrar su historia, quien abrió la reja del olvidado cementerio de provincias aquella víspera del 31 de Octubre de 2002..., noche de Halloween si se prefiere, aunque la verdad esta fecha atenido (y quizás tenga aún otros más), muchos nombres; de cómo me enteré de que ocurrió aquella noche poco importa, se que ocurrió y más de alguien que lea estas líneas recordara los titulares de aquellos días.
Como dije en un principio, fue Nubia S, la líder indiscutida del grupo de cinco adolescentes, todas de 17 años, de la localidad de Temuco, hacía el interior, quien abrió con una ganzúa el añoso candado que había resguardado por años la intimidad de los muertos por las noches en aquel cementerio.
- Ya huevona – dijo Nubia a Marcela T, la chica de la cuál podría decirse que era la “intelectual” del grupo, conviene si aclarar que esta designación le correspondería únicamente por el hecho de haber sido ella la más dada a la lectura de todas ellas, ya es sabido que en estos tiempos lamentablemente las juventudes han decaído bastante en el saber.
- Por fin pude abrir el candado-dijo Nubia a Marcela, luego alumbrando con la vela que portaba dentro de un tarro de aluminio que en alguna ocasión contuvo arvejas, oteo hasta donde el “chonchón” pudo alumbrar en la oscuridad de la noche.
- ¿Y estas huevonas a que hora van a llegar? – interrogó a Marcela.
- Tu sabes como son..., en especial la Andrea, o están pegadas a la tele bebiendo y fumando huiros (marihuana, nt) o metidas con el gil de turno..., pero todas me dijeron que estarían acá a las 11:30, ¿qué hora es?.
- A ver – contesto Nubia y alumbrándose el brazo con el chonchón trato de ver la hora en su reloj, el cuál era un diminuto ingenio japonés, por lo que tardo un rato en ver la hora exacta.
-Son las 11:32 , ya están atrasadas..., con que se les ocurra no venir y no les hablo más – sentenció Nubia..., y era muy capaz de cumplirlo – ah, otra cosa, ¿estas segura de que el viejo del guardia esta bien dormido?.
- Jejejejejejejejeje, el viejo Jacinto es un viejo borracho y caliente, por la tarde anduve por acá, haciéndome la que venía a dejar flores y le metí conversa, como andaba con mi “mini” negra con encajes, el huevón no tubo problemas en conversar conmigo, si casi se le caí la baba de mirarme las piernas, le metí un cuento, que era la nieta de una de las viejas que estarán aquí enterradas y que como había encontrado la tumba de mi abuela tan bien mantenida y cuidada en “premio” le dejaba una botella de aguardiente, que antes había “arreglado” con unas pastillitas pa’ dormir y también le deje un video, una porno, no le dije sí, que era. pero cuando la haya visto seguro se a puesto a llorar de gratitud, si casi se le caen unos lagrimones al viejo mamón cuando le pase la botella claro...., seguro a estas horas ya se la ha meneado un par de veces y la botella arreglada ya lo tiene roncando... .
-Jejejejeje –río por lo bajo Nubia – todos los viejos de campo son iguales, curados y calientes...., solo falta que lleguen estas mierdas –dijo enojada.
- Y tu – le replico Marcela - ¿encontraste todo en la red?, yo solo tenía unos libros de esos baratos como enciclopedias esotéricas en que se habla un poco de la “Ouija”.
- Si, tranquila, encontré lo que buscábamos para que esto resulte, lo baje e imprimí, aquí tengo una copia de todo en la mochila por si acaso, pero se lo que debemos hacer, traigo todo lo necesario... – Nubia se interrumpió bruscamente, abrió mucho los ojos y le pidió silencio a Marcela.
- Escucha – le dijo - ¿no es la risotada de la Andrea eso que se oye?.
Y como contestándole, se escuchó ahora más cerca de ellas, una risa de mujer joven que ha bebido más de la cuenta.
- Claro que es ella – dijo Marcela – seguro que viene curada y volada esta huevona pa’ variar. 
- ¡ Cállate huevona! – dijo Nubia hacía la noche, por el lado en que se acercaba la risa, 
-¡Aquí estamos!.
Y al rato de entre las sombras aparecieron las demás integrantes del grupo de cinco amigas que se autodenominaban “Góticas”, así, escuchaban música de esa tendencia, vestían como esa noche siempre de negro y encaje y se embadurnaban la cara con maquillaje blanco (y siendo todas morenas eran cantidades importantes la verdad), ellas eran, Claudia M, la “melómana” del grupo y su proveedora de música, tenía Claudia cantidades inverosímiles de discos de metal, algunos heredados de su hermano mayor y la gran mayoría en estos tiempo de internet, descargados, tenía también música de otras tendencias derivadas o hermanas de las guitarras estridentes y las baterías aceleradas, estaba también Lucia P, la “tonta” que existe en todo grupo, es decir la que más burlas se lleva de los demás miembros, a la que se le encargan más cosas y se le piden más favores, la que es frecuentemente arrastrada por las demás y por ellas se mete en problemas..., y muchas veces también la “cargaran” solo a ella con las consecuencias, sin embargo Lucia, tonta como ya dijimos, las perdonaba por considerarlas “sus amigas del alma”, por último estaba ahí la ya mencionada Andrea S, la “drogadicta” del grupo, lo que en Chile viene a ser la que fuma marihuana (y provee de ella a sus amigas a “un buen precio”) y bebe como hombre o más.
-Ya, ya – dijo Andrea – si ya llegamos..., nos demoramos un poco porque bajamos un roncito y nos fumamos unos “verdes” pa’ tener valor jejejejejeje...
-Además –dijo Claudia- esta tonta huevona de la Lucia pa’ variar hubo que esperar que la dejaran salir...
- Y a ti que le dejaras de chupar el pico al Daniel – fue tan inesperada la respuesta de Lucia, ya que casi nunca respondía a las frecuentes bromas y burlas de sus amigas, ya que era tímida y sin personalidad como todas las tontas, que hasta Nubia no pudo reprimir la risa que termino envolviendo a las cinco.
-Ya, paremos el hueveo –dijo Nubia una vez que recuperara cierta compostura- y entremos que se nos esta haciendo tarde.
Y ahí, todas se callaron y se pusieron incluso serias, sabían que cuando traspasaran la puerta de entrada del cementerio y se encontraran dentro de el, la cosa dejaría de ser juegos y risas y pasaban a lo real.
Todas se miraron unas a otras y volvieron a hacerlo hasta que Nubia volvió a hablar.
- ¿ Y, que les pasa, se les chuparon las tetas acaso?.
Volvieron sonreír y luego en silencio fueron detrás de Nubia, la cual encaminó sus pasos a la parte más antigua del cementerio, en donde aún podían encontrarse lápidas que databan del 1700.
-¿Oye Nubia? –dijo Claudia- ¿tenís claro lo que vamos a hacer?
- Si huevona, tranquila, encontré todo lo necesario por internet, como hacer la ouija y todo, síganme no más, llegando a un claro que hay más adelante nos detendremos y la armaremos, ahí estaremos justo en el centro de la parte antigua del cementerio y por tanto se supone que habrá más “carga” para poder “invocar” a algún espíritu.
- Chucha, huevona –dijo Andrea-igual tengo miedo con esta hueva, ¿terminémonos el roncito que queda y fumémonos otro pitito?.
- No –dijo Nubia- por último bajemos el ron, pero déjate pa’ después el pito, tenemos que estar no tan locas pa’ que resulte lo que venimos a hacer.
Así siguieron su camino dando sorbitos la botella y pasándosela entre ellas, hasta que por fin Nubia levantó una mano en señal de alto.
- Aquí es –anuncio- ya ayúdenme a armar todo – miró la hora otra vez y dijo - ¡chucha! , ya son las 11:40, debemos apurarnos, debe estar todo listo antes de medianoche.
Y pasando de hablar a la acción, se saco su mochila y la abrió, de ella extrajo primero un paquete de velas y las colocó con la ayuda de las demás de forma que delineaban, siguiendo una línea imaginaría una estrella de cinco puntas, a continuación colocó un gran clavó justo en el centro de la estrella, le ató una lienza y estirándola hasta quedar a la altura de las velas, procedió a marcar un circulo en torno a la estrella con tiza molida.
-El pentáculo – señalo Marcela.
- ¿El culo de quién? – pregunto Andrea.
- “Pentá-culo” , huevona ignorante-respondió nuevamente Marcela- es la figura que se hace para poder estar dentro cuando invocas a “algo” y así este “algo”, no te “ataque”.
- ¿Ataque?- dijo Lucia, los tontos en general, al contrario de lo que se creé, viven bastante, porque son a su vez muy miedosos o “precavidos” si se prefiere, lo que es una verdadera lástima ya que esto les permite vivir mucho y por ello pueden propagar sus genes, perpetuando la estupidez en los seres humanos.
- Si, ataque-le dijo Marcela- tanto como si invocas demonios, entidades o fantasmas debes de estar dentro de un pentáculo, son impredecibles las reacciones de los que invocas, por tanto siempre debes de asegurarte que nada te ocurra a ti, así que ya sabes, no te ocurrirá nada si no te sales del círculo de tiza.
-Así es – corroboró Nubia, un tanto admirada de Marcela, todo lo que había dicho, ella lo había leído de lo que había descargado de internet- veo que tus libros no eran tan “charchas” después de todo Marcela.
Marcela le respondió algo sonrojada.
- Bueno...., si, igual algo me costaron cuando los compré.
- Bueno, bueno-apuró Nubia- enciendan con esta las demás velas y como dijo Marcela entren en el pentáculo..., y pase lo que pase, no se salgan de el.
Así lo hicieron y una vez dentro del ya mencionado pentáculo, Nubia saco una cajita de cartón en la que habían varios “cuadrados” también de cartón que las demás pudieron ver que tenían letras escritas a plumón, también habían números y las palabras “si” y “no”.
-Ya, ahora vayan colocando los cartones en circulo y en orden alfabético, luego colocan los números del 0 al 9 y en los dos puntos donde “chocan” los números con las letras pongan en uno el si y en otro el no.
Así lo fueron haciendo y pronto tomo forma el clásico círculo de letras, números junto a los si y no.
-A ver, un momento,- dijo Andrea- yo tenía entendido que la ouija era una tabla de madera con todo esto, las letras y demás huevas.
- Si-dijo Nubia- ese es un “tipo” de ouija, este es otro, eso es todo, ahora siéntense, cada una dando la espalda a una de las velas.
Sentadas ya, Nubia saco de su mochila un pequeño vaso de cristal, que colocó al centro del segundo círculo de cartones escritos.
-Ya son cinco para las doce, les voy a explicar como debe de hacerse esto..., es simple, así que esperó que todas lo entiendan bien y de una, debe ponerse el dedo índice de la mano derecha y luego yo diré “vasito, vasito, ¿quieres jugar a nuestro jueguito?, siempre se entiende sin sacar el dedo del vaso...,aunque empiece a moverse...- Nubia se interrumpió porque vio que la risa bailaba en la cara de sus amigas.
- ¿Vasito, vasito? – alcanzo a decir Andrea atorándose de tanto tratar de reprimir la carcajada que se le escapaba tanto a ella como a las demás, y la verdad que dentro de su situación , que a cualquiera otra de sus compañeras de colegio les habría aterrado, estar casi a la medianoche, alumbradas solo con velas en nada menos que un cementerio para invocar espíritus, encima en Halloween , pedía de por sí una cierta “solemnidad”, y cuando Nubia dijo las palabras que se ocuparían para la invocación, francamente movían a risa, quizás porque sus amigas habrían esperado palabras en latín o dichas al revés o algo así, no las infantiles “vasito, vasito ¿quieres jugar a nuestro jueguito?, le quitaban la verdad seriedad al asunto. 
- ¿Estaí segura que eso es lo que debe de decirse Nubia?- dijo Marcela.
- Si – fue la lacónica respuesta de Nubia, y agregó – se que suena tonto y de niño, pero en unos bloggs de unas góticas mexicanas que revise, salía que ocupaban justamente estas palabras que les dije, y también advertían que por muy ñoño que suenen “si resultan”, así que cállense y pongan sus dedos en el vaso.
Todas lo hicieron y esperaron que pasaron los dos minutos que quedaban para la medianoche, al ser las doce exactas Nubia dijo con voz fuerte y clara.
-Vasito, vasito, ¿quieres jugar a nuestro jueguito?.
Es en este punto de mi relato es en donde la realidad comienza a difumarse y se entra en el terreno de lo sobrenatural, porque el vaso luego de terminar de hablar Nubia se movió como llevado por una fuerte mano al cartón que decía “si”.
Paso un largo segundo y luego muchos más que a las cinco chicas les parecieron horas, todas estaban más pálidas que nunca, ya que simplemente la sangre se les helo en las venas, aventajando con mucho a lo que hacía en ellas cualquiera de los maquillajes que ocupaban. Fue Marcela la que se animó a romper el silencio... .
-Yaaa huueeevoonaas – balbuceó por lo bajo - ¿quién de todas fue la que movió el vaso?.
Nuevamente el silencio cayó sobre el grupo, ya que nadie en verdad lo había hecho. Ahora fue Nubia quien recuperando su aplomo dijo.
- Ah, ¿ no ven huevonas?, ¿qué les había dicho?.
- ¿ Y ahora que chucha hacemos entonces?- dijo Andrea, a quien la borrachera se le había pasado como por encanto con el miedo que ahora sentía.
Nubia paseo su mirada por las caras de sus amigas, y luego dijo.
- Pues seguir preguntando claro.
-¿Y que mierda preguntamos por la chucha?- dijo una bastante alterada Lucia.
-Bueno –reflexiono Nubia un momento- lo que sigue es saber con quien tenemos el gusto de hablar.
Todas asintieron, posaron aún con más fuerza sus dedos índices en el vaso, ya que a pesar de todo, todas respetaban o se acordaban de que no debían sacar sus dedos del vaso, tomaron aire y se animaron a que Nubia iba a pronunciar la segunda pregunta a la ouija.
- Vasito, vasito dinos, ¿quién juega a nuestro jueguito?.
El vaso literalmente voló por sobre la tierra en que se encontraban sentadas, llego incluso a levantar algo de polvo en sus desplazamientos, los hombros derechos de todas eran llevados violentamente por sus índices que estaban pegados al vaso, este se iba deteniendo por unos segundos en las letras de la ouija, formando así palabras, todas comenzaron a decir en voz alta las letras en las que el vaso se iba deteniendo, así entonces se formó el siguiente nombre.
“A” fue la primera letra y le siguieron “B-I-G-A-I-L”
-“ABIGAIL” dijeron todas al unísono.
-Bah – dijo Andrea – tiene nombre de teleserie el espíritu – ya estaba como siempre bajándole el perfil a las situaciones como era su costumbre, más al ver las miradas con que sus amigas la fulminaron, optó por cerrar la boca.
- Abigail – dijo Nubia, dejando ya de lado lo del vasito y preguntando ahora en forma directa al supuesto espíritu - ¿a que mundo o plano perteneces?... .
El vaso volvió a volar por el circulo de letras y números y las chicas volvieron a repetir en voz alta las letras que iba marcando el vaso.
- “ A-L-D-E-L-O-S-M-U-E-R-T-O-S”, fue esta vez la respuesta.
- Es un espíritu desencarnado – dijo de inmediato Marcela.
-¿ Un que? – preguntó la tonta de Lucia.
- Un espíritu de una muerta pajarona – le respondió con algo de rabia Marcela, y dirigiéndose a Nubia le dijo – pregúntale hace cuanto que murió.
Asintiéndole Nubia dijo.
- Dinos Abigail, ¿cuándo fue que partiste de este mundo?.
Y nuevamente se produjo el prodigio de que el vaso se desplazara sin que ellas lo movieran, dirigiéndose en esta ocasión a la parte en que se encontraban los números del 0 al 9.
- “1” – uno-, exclamaron todas, luego le siguieron el 7, el 9 y finalmente un 6.
- 1796 –dijeron las chicas.
-¿ En 1796?, ¿quiere decir que estamos hablando con alguien que se murió hace más de tres siglos?- inquirió, incrédula Claudia... .
- Creo que así es –sentenció Nubia.
- Pregúntale ahora de que se murió – dijo Marcela.
- ¿Cómo fue que moriste Abigail? – le preguntó al supuesto espíritu Nubia. 
El vaso nuevamente se arrastro sin que ellas le ayudaran y fue formando la siguiente frase.
- “ M-E-Q-U-E-M-A-R-O-N”
Todas se estremecieron sin poder evitarlo ante tal respuesta, les pareció de pronto que el “espíritu de tres siglos”, aquélla que se hacía llamar Abigail, quizás no fuera tan “agradable” de tratar, ni cuando vivió ni de muerta, ya que por algo suponían le habían matado de aquélla forma tan atroz, así la lógica nueva pregunta formulada por Nubia fue... .
-¿ Y porque motivo fuiste quemada?.
El vaso volvió a realizar su pequeño milagro y deletreo.
- “P-O-R-B-R-U-J-A”.
Quizás convenga aquí detenerse un momento y examinar a la luz de la ciencia lo que hasta aquí había ocurrido o mejor, ver su posible respuesta a estos fenómenos, si consultáramos a un psiquiatra o a un psicoanalista de la vieja guardia, es decir , freudiano, nos dirían que en todo aquello que estaba ocurriendo esa noche del 31 de Octubre en aquel cementerio, se debía únicamente a la sugestión..., si consultamos a alguien más “esotérico”, es decir a alguien que practique alguna “mancia”, nos diría que efectivamente era un espíritu el que ahí se estaba manifestando, personalmente y a juzgar por lo que ocurrió con las chicas luego, me inclino por esta última explicación..., sin embargo, dudo que quien se manifestara esa noche fuera un simple espíritu.
Todas tragaron audiblemente su saliva, nuevamente en esa noche, volvieron a mirarse las caras y por fin Marcela acotó.
-Una bruja... .
- Un momento – dijo ahora Claudia – yo tengo un disco que era de mi hermano mayor, es de heavy metal y se llama igual que esta bruja, Abigail, es de...., ¡King Diamond!..., me suena a mentira todo esto... .
Y pudo que por esta duda planteada por Claudia, nada de lo que posteriormente ocurrió con ellas hubiera pasado, pero, peso el hecho de que por muy factible que fuera la duda de Claudia..., el vaso si se había movido, y aquello hasta la boba de lucia estaba dispuesta a jurarlo.
-¿Y que fue lo que hiciste para que te quemaran, Abigail?- pregunto Nubia.
En esta ocasión el vaso no se movió, pero la mano izquierda de Claudia, se poso en la entrepierna de Andrea, y comenzó a acariciar su vagina lenta y lascivamente..., y todo ello sin dejar de apoyar su dedo índice derecho en el vaso.
-¡¡¡ ¿Qué chucha esta haciendo lesbiana de mierda?!!! – alcanzo a decir Andrea antes de que se fijara en la cara de su amiga, tenía los ojos en blanco, se le habían volteado los ojos, quedando absolutamente blancos, dándole la inequívoca apariencia de un zombi, parecía tan aterradora, extraña y ajena a la Claudia que Andrea conocía prácticamente desde que nacieron, que a Andrea se le paralizó un momento el corazón al contemplar de lleno su faz, no se atrevió a decirle nada más sobre el impúdico toqueteo, además maldita ella si sentía algo cercano al placer con ello, cuando, de pronto los ojos le volvieron a su lugar a Claudia, pareció como si despertara de un profundo sueño y el vaso comenzó a moverse frenéticamente nuevamente.
-“ P-O-R-A-M-A-R-A-O-T-R-A-S-M-U-J-E-R-E-S”....;
fue la frase que se formo esta vez como respuesta.
- A chucha- dijo Nubia – bueno, en esos años no me extraña la verdad que la quemaran, si eran más machistas que ahora, ¿pero eso que tiene que ver con ser bruja?.
Y como si esta pregunta que Nubia formulara, más para si misma que otra cosa, fuera una nueva pregunta para el espíritu, este respondió una vez más con los movimientos del vaso.
-“ Y-T-A-M-B-I-E-N-P-O-R-A-M-A-R-A-S-A-T-A-N-A-S”.
Ahora era Nubia quien al segundo de terminar de formarse la frese, ya tenía sus ojos en blanco, sus largos cabellos negros parecían flotar en torno a su cabeza, luego grandes gotas de sangre comenzaron a manar de sus ahora albos ojos, su boca se abrió dejando escapar de ella tal tufo a podrido que a duras penas las demás chicas pudieron aguantarse las arcadas, por último comenzó a hablar ,mejor dicho a “entonar” la siguiente letanía, con voz gruesa, como de una mujer de muchos más años que ella.
-“Amo y maestro Satanas, a ti me entregue en vida y por tanto también te pertenezco en la muerte, y aquí y ahora en esta noche especial, en que tus siervos tienen la libertad de volver a vagar por la tierra, vuelvo yo a su vez a rendirte homenaje...”
A estas alturas las otras cuatro chicas gritaban, sin importarles el que por ventura sus gritos despertaran al drogado Don Jacinto, la verdad hubieran deseado que sus gritos atrajeran al viejo libidinoso en aquellos horrendos momentos..., pero este no se presentó, fue la tonta de Lucia la que primero trató de pararse y salir huyendo, como lo hacen siempre los tontos....,pero pudo darse cuenta que era imposible, no solo su cuerpo parecía adherido al suelo, sino que su dedo índice le parecía que estuviera soldado al vidrio del vaso.
- ¡¡ No puedo sacar mi dedo de encima del vaso!! – gritó Lucia casi al borde del desmayo, asustando aún más si era posible a sus compañeras, que también pugnaban por pararse o desprender sus dedos del vaso, pero sus gritos fueron aplacados por unos fuertísimos ruidos como de “truenos”, que no procedían del cielo, que se encontraba completamente despejado, sino que parecían provenir de “debajo” de la tierra.
-Nubia –o Abigail- continuo hablando.
-“ Por que merecedor eres de mi homenaje o maestro Satanas, te rindo tu tributo en la carne y sangre de estas perras que te ofrezco en sacrificio, justo pago a su osadía por perturbar mi eterno yacer en el infierno...”.
Nubia –o Abigail- al terminar de hablar sonrió..., de una forma tan perversa que todas supieron que solo la muerte y seguramente horrible era lo que les esperaba a todas, incluida Nubia.
El final de esta historia se descubrió entrada la mañana del día 1 de Noviembre del 2002, cuando el durmiente Don Jacinto se despertó con la peor jaqueca que de sus largos años de borracho tuviera memoria, pero consiguió levantarse a duras penas y tomar el desayuno que todos los viejos borrachos toman cuando despiertan, pan y un jarro de vino, los cuales el viejo devolvió violentamente cuando descubrió en su habitual ronda de la mañana, en la parte central del lado más antiguo del cementerio que cuidaba hacía más de treinta años, los cadáveres mutilados de Claudia M, Andrea S y Marcela T, las tres presentaban sendas mordidas en sus cuellos, tan profundas, que sus cabezas casi se desprendían solas de sus cuellos, a las tres les faltaban los ojos y en la autopsia se descubrió que no tenían ni una sola gota de sangre, por último, las tres presentaban señales inequívocas de haber sido violadas, vaginal y analmente, y a juzgar por la gran dilatación de sus anos y vaginas, quien lo había hecho debía de ser poseedor de un pene de por lo menos medio metro y de un grosor parecido al de un caballo, lo que más espanto al cada vez más aterrado forense quien dijo que en 40 años de práctica profesional, jamás había visto cosa igual, parecía ser que aquel pene, tenía o poseía alguna especie de “escamas duras” que desgarraron las vaginas y anos de las chicas.
En cuanto a Nubia S, su cuerpo fue encontrado a varios metros fuera del cementerio, con su piel pegada a sus huesos, como si le hubieran “chupado” sus carnes, tampoco tenía ojos, ni sangre, por último, la tonta Lucia, como buena tonta fue la única que sobrevivió a aquella horrible noche, solo que se le encontró vagando en tal estado de enajenación mental que fue internada de inmediato en un manicomio, donde aún continua gritando y golpeándose su cabeza en las murallas acolchadas de la pieza donde estará confinada hasta que muera, no solo la cordura perdió Lucia, también sus ojos le fueron arrancados y su dedo índice derecho también le fue cercenado, siendo encontrado por los policías adherido aún al vaso de cristal que ocuparan las chicas para su ouija, que tan caro les había costado a todas, en compañía de los otros cuadro dedos índices derechos de sus amigas.

FIN 


Por Barnabas
alfayaram666@yahoo.es 

  MY BELOVED DARKNESS & VIA NOCTURNA
  www.vianocturna.net

  ® 2007

<Atrás