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EL
MOVIMIENTO
NEO-GÓTICO
Por
Lucía Solaz Frasquet
Gótico es
el nombre que recibe un interesante movimiento
cultural, una de las culturas juveniles que más ha
perdurado hasta el momento, pero de la que apenas se
sabe nada. Este desconocimiento se debe tanto a su
naturaleza pacífica como a la omisión por parte de los
medios de comunicación de los aspectos relacionados
con ella.
Como ocurre con cualquier otra cultura juvenil, la
música y la moda son las principales contribuciones a
la identidad gótica y es lo que atrae a la mayoría de
la gente a este mundo. Como observa Davenport-Hines:
"La moda gótica atraía a la gente que nunca iba a ser
convencionalmente atractiva."(1) Sin embargo, a
diferencia de otras culturas juveniles, este
movimiento tiene además una marcada base literaria.
Detrás de la música y la moda se encuentra una
fascinación por la cara más oscura de la vida. La
gente de este mundo comparte un punto de vista sobre
la vida similar, además de tener frecuentemente
historias pasadas parecidas.
La subcultura gótica comenzó en 1981 en un nightclub
londinense llamado The Batcave. Aunque se inició en
Inglaterra, hoy en día personas en todo el mundo se
consideran a sí mismas góticas. Los primeros góticos
recogieron algunos elementos de la cultura punk, como
el espíritu de rebelión, el gusto por el color negro,
por la moda y la música. Estos elementos se mezclaron
con la literatura gótica, el expresionismo alemán y la
belleza y romanticismo de la vestimenta victoriana. El
movimiento neo-gótico considera muy importante la
educación y lee autores como Edgar Allan Poe, Bram
Stoker, Mary Shelley, Kafka, H.P. Lovecraft,
Baudelaire, Byron, Shelley y Nietzsche, además de
nuevos novelistas como Anne Rice, Storm Constantine,
Poppy Z. Brite y Clive Barker. Todo esto viene
acompañado por una filosofía basada en una mentalidad
abierta, la tolerancia, la inteligencia y el
entendimiento.
El fenómeno de las culturas juveniles ha sido
investigado a menudo, tanto por parte de los medios de
comunicación como por estudios culturales y
psicológicos. Sin embargo, se ha explorado muy poco
sobre lo que constituye la subcultura gótica, dando
como resultado un conocimiento muy escaso y frecuentes
malentendidos acerca de este movimiento. Se lo ha
acusado con frecuencia de "satanismo" y "culto",
culpándolo del suicidio juvenil. Aunque este
movimiento celebra el terror y la cara más oscura de
la vida es por lo general completamente indiferente
hacia la religión organizada. Se trata por lo tanto de
una cuestión de elección personal y no de una forma de
"culto" o de presión por parte de los compañeros. Por
otra parte, se considera que todos sus componentes
masculinos son homosexuales porque llevan maquillaje y
esmalte de uñas. Este mundo potencia la androginia y
no distingue entre homosexuales y heterosexuales, pero
la sociedad dominante no es tan tolerante y los
varones góticos son a menudo objeto de ataques
homofóbicos. Otras acusaciones falsas tienen que ver
con su supuesta promiscuidad sexual, cuando la
monogamia es preferida entre los góticos, y su
práctica del vampirismo. Hay ciertamente góticos que
beben sangre, individualmente o en grupo, pero la
mayoría están meramente interesados en el romance
erótico personificado por los vampiros en la
literatura gótica.
Gothic Abbey, página de Internet dedicada al gótico
contemporáneo, lo expresa así: "En esencia, "lo
gótico" es un arte, pero también es una forma de ver
la vida, de sentir. Es una forma de expresarse,
siempre con más libertad, sin miedos, sin tapujos, sin
pensar en el que dirán. Es la curiosidad, la
imaginación, la creatividad... Nosotros, "los góticos"
no nos conformamos con nacer diferentes para terminar
siendo igual que los demás, no queremos ser clones de
la sociedad, no queremos que nuestro destino lo
manejen a su antojo los gobiernos o las grandes
multinacionales como si fuésemos parte de un rebaño
(...) Los góticos tenemos siempre la imperiosa
necesidad de expresarnos, y esto lo hacemos de las más
variadas formas, desde por el arte en general: la
literatura, la pintura, la música, etc., hasta por
medio de nuestra forma de vestir. Casi siempre hay un
denominador común, el oscurantismo, aunque esto no es
una regla ni exacta ni fija. Nos consideramos de mente
abierta, pero la realidad es muy distinta, por
desgracia hay bastantes de nosotros que son muy
cerrados y esto debería de cambiar. No deberíamos
escucharnos sólo entre nosotros sino a todo aquel que
tenga algo que decir, de lo contrario miraremos a los
demás como ellos nos miran, por encima del hombro, o
algo mucho peor, nos convertiremos en
intolerantes."(2)
Otra de las características de este movimiento es el
sentido del humor. La capacidad de reírse de uno mismo
y de ver lo absurdo tiende a crear un humor negro muy
especial. El gótico moderno trata de encontrar
consuelo y belleza en lo que la mayoría de la sociedad
occidental teme. Así encontramos imágenes del horror
procedentes de los terrenos industriales y las novelas
góticas victorianas, música romántica y perversa al
mismo tiempo, el uso de imaginería religiosa y pagana.
Todo lo cual pone de relieve la dicotomía entre lo
encantador y lo repulsivo que se encuentra en cada
faceta de la cultura gótica.
La fortaleza de esta subcultura descansa en la fuerza
de su rebelión contra la sociedad dominante, lo que
atrae a aquellas personas que se sienten alienadas por
la sociedad bienpensante al proveerles de una
identidad y sentido de pertenencia.
1.
DAVENPORT-HINES, Richard: Gothic: Four Hundred Years
of Excess, Horror, Evil and Ruin. Fourth Estate.
Londres, 1998, p. 365.
2. Autor anónimo en
http://gothicabbey.iespana.es/gothicabbey/index.htm
Publicación
autorizada por Lucía Solaz Frasquet
luciasolaz@teleline.es
(fuente original
www.paisajegotico.com.ar)
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