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..utilizando
muletillas sonoras
busco algo que devanar...
Por
Dani
Hurtado
danhysick@hotmail.com
...utilizando
muletillas sonoras busco algo que devanar
- y de nuevo se llega
al punto de atenerse a nada, de buscar pensamientos
con los cuales hacernos daño
- recuerdo -me dice-
cuando una vez, siendo media mañana y sin avisarte ni
avisarme salí hacia acá, y cuando llegué no te vi
afuera esperándome, así que me senté en el filo de la
vereda a esperar que salgas, podías incluso no salir
en todo el día, pero igual no me importó lo grande de
esa posibilidad y decidí esperarte, total sólo había
pospuesto hojear una revista porno y masturbarme a los
varios meses de abstención, nada más tenía que hacer
por ese entonces, mis padres no estaban como para
sentir su odio en silencio, y la cocinera no se
encontraba con ánimos de enseñarme a preparar algún
nuevo plato fino y exótico (a la única que desde su
llegada aprecio de verdad en esa casa), tampoco me
sentí con demasiados calores de mi ascendente
imaginación sexual como para andar por la desolada
casa con una bata y desnudo mi cuerpo debajo de ésta
(últimamente camino con la bata desamarrada, como
incitando a que una ráfaga de viento o algún violento
movimiento mío me deje al descubierto los pechos y lo
que queda más abajo, para que alguien que espíe mis
pasos de lejos o incluso quien esté cerca y visible me
observe, me agrada esa tensión que provoco para mí
sola ya sea en los pasillos o bajo la sombra de los
árboles del jardín), y ya en la tarde te dignaste en
salir a ver si aún me encontraba esperándote, viste
que así era y me sonreíste, dijiste que recién, luego
de 12 horas, despertabas después de haberte aplicado
aquel líquido contenido en un frasco marcado como
sedante, el que encontré flotando en una nube de gasas
y alfileres enlodados y autopsiados, y te lo regalé,
recuerdo también que mientras te esperaba, varios
rubios y esbeltos personajes me invitaban a disfrutar
de sus encantos, de sus rígidos miembros y sus labios
hábiles en succionar clítoris de bellezas como yo
(tentaban mi débil condición de humana y de chiquilla
ávida de conocimientos y experiencias carnales), eso
me causaba gracia, había quienes sin la menor facha de
vergüenza ni siquiera me miraban, y los que con dinero
pedían les haga el favor de tocarlos allí, en ese
lugar tan especial y de orgullo y hasta vanidad para
ustedes: la comisura de sus labios, con el filo de la
uña de mi dedo meñique, pero respondía con la frente
en alto y con una mano cubriendo mi busto mientras la
otra realizaba en aire el movimiento de un vicio
obsceno: 'no gracias, soy un fracaso en todo aspecto',
y todo eso me excitaba y vomité en un par de
ocasiones, cuando el alba más rayaba a ser víctima del
ocaso, imágenes de muslos desnudos y besos húmedos,
ahora pienso en qué tóxico río aparecerá, flotando y
descompuesto, un nuevo cabello desvenado mío?...
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